• Inicio
  • Blog
  • Acúfenos: ese sonido que no se va de la cabeza

Acúfenos: ese sonido que no se va de la cabeza

acufenos

El tinnitus, también conocido como acúfenos, se describe como un pitido, silbido, zumbido, murmullo, estruendo o soplido que el paciente oye de forma continua. Así pues, realmente se trata de un sonido fabricado por el propio organismo. A pesar de lo desconocido de esta enfermedad, hay muchas personas que lo padecen. Recientemente, el director de cine Santiago Segura ha sido imagen de una campaña de concienciación sobre esta dolencia, ya que él mismo la sufre. Su relato sobre cómo se originó su problema y cómo afecta en su vida diaria quiere transmitir a la sociedad general la negativa influencia que los acúfenos pueden tener en la vida de una persona, sobre todo debido al estrés que provoca.

La vinculación con la pérdida auditiva neurosensorial

Los acúfenos son un síntoma asociado a la mayoría de trastornos auditivos. De hecho, lo padecen el 80% de personas con pérdida auditiva neurosensorial, que se da cuando hay daños en el oído interno. Afecta al proceso en el que el nervio auditivo transmite la información que recibe del exterior del oído interno al cerebro. Cuando los receptores microscópicos de las células pilosas o ciliadas en la cóclea están dañados o se han degenerado es cuando aparece la pérdida auditiva neurosensorial. Y es algo que afecta al 95% de los pacientes que no oye bien.

La mala noticia es que este tipo de pérdida auditiva tiene un carácter irreversible. A pesar de ello, la gran mayoría de los pacientes mejoran su audición gracias al uso de audífonos, que pueden constituir un paso fundamental para que restablezcan sus relaciones sociales, refuercen su bienestar emocional y evitar consecuencias psicosociales negativas derivadas de su pérdida auditiva.


El tinnitus o los acúfenos

El tinnitus puede ser de tipo subjetivo (cuando el paciente es el único que oye los sonidos) u objetivo (cuando el observador también los escucha). Este último es el menos común, abarcando sólo el 5% de la casuística y suele deberse a trastornos vasculares o musculares que tienen tratamiento médico o quirúrgico. Sin embargo, son los acúfenos de tipo subjetivo los más preocupantes, ya que es una reacción en cadena que afecta también al cerebro: percepción, emoción y atención. Las causas de esta dolencia pueden ser muy diversas, por lo que cada caso debe estudiarse con mucha atención por parte de los profesionales. También hay que tener en cuenta que en cada paciente una misma causa puede manifestarse de diversas maneras.

Dado lo desconocido del problema en el ámbito de la población general, el paciente que lo padece puede tener problemas a la hora de comunicar a amigos y familiares lo que le ocurre, ya que estos pueden no saber dilucidar la gravedad de la dolencia. Además, esto puede acarrear consecuencias graves para quien lo sufre, ya que sus relaciones sociales pueden deteriorarse e incluso llegar a causarle una depresión. A todo esto hay que sumar el estrés y la ansiedad que causa el oír constantemente el sonido.

Posibles soluciones a los acúfenos

Aunque los acúfenos en sí no tienen solución, en algunos casos son consecuencia de la tensión que provoca una pérdida auditiva. Y en este punto es importante destacar la ayuda que puede suponer el uso de audífonos para reducir esta tensión. También hacen que los sonidos del oído interno queden reducidos al fondo al percibir de nuevo los externos por completo. Es una mejora que puede notarse aunque la pérdida auditiva afecte sólo a un oído.

En cualquier caso, ante una sensación extraña, dolencia o pérdida auditiva, siempre es recomendable acudir a un otorrinolaringólogo, que es quien debe orientarnos acerca de nuestros posibles problemas en los oídos.

acufenos

Fuentes:

http://centros.phonak.es/acufenos-ese-sonido-que-no-se-va-de-la-cabeza

Santiago Segura: «Los acúfenos me impiden sentir el silencio absoluto»